domingo, 8 de junio de 2008

El camaleón sigue cambiando de color


El camaleón no se detiene. "Penúltimo nombre de guerra", primero se me hizo italiano, luego holandés y ahora alemán, editado por Uniónverslag. Los convido con la portada y un chamullo del catálogo.


Alles ist wie ausgelöscht, als der Journalist Manuel Carraspique nach einem schweren Verkehrsunfall aus dem Koma erwacht. Man hat ihn ins Krankenhaus eines argentinischen Provinznestes gebracht, wo er, ans Krankenbett gefesselt, vor sich hin deliriert. Bis er begreift, wer im Bett neben ihm liegt: ein bis zur Unkenntlichkeit entstellter indianischer Exorzist, der im Wahn seine Familie niedergemetzelt haben soll.Manuel wittert die Story seines Lebens und bringt seinen Bettnachbarn zum Reden. Haarsträubendes kommt ans Licht, und immer wieder fällt der Name »Cacho« - ein Priester, ein Dealer, ein während der Diktatur gefürchteter General? Ein atemberaubendes Verwirrspiel nimmt seinen Lauf, bei dem die Grenzen zwischen Erinnern und Vergessen, zwischen Vergangenheit und Gegenwart zu verwischen drohen. Dies ist der bewusst gewählte Erzählstil eines Autors, der in der Zeit der Militärdiktatur selbst zehn Jahre lang politischer Gefangener war.Literarische Preise für Raúl Argemí: Premio Felipe Trigo (2002)Premio Dashiell Hammett und Premio Luis Berenguer (2004)Premio Pedro García Pavón (2005)Premio Tigre Juan (2006)Premio L’H Confidencial de novela negra (2008).

martes, 3 de junio de 2008

"Patagonia Chu Chu" a la italiana






Spirava un vento freddo, tipico delle ore che precedono l'alba, quando l'autobus, con un rumore di ferraglia tenuta insieme alla meglio, si fermò davanti alla stazione ferroviaria. Il conducente attese giusto il tempo che scendessero i due uomini e poi si allontanò con il suo carico di contadini addormentati.Uno dei due era alto e con il viso incartapecorito, le rughe provocate dal sole gli allungavano gli occhi. I capelli biondi, schiariti da qualche ciuffo bianco, gli davano un'aria da gringo, confermata, se fosse stato necessario, da un paltò da boscaiolo a grossi quadri. Portava in spalla una sacca da marinaio di tela rinforzata.L'altro era di una spanna più basso, e aveva le spalle ampie di un sollevatore di pesi incurvato per un infortunio. Un paio di baffi scuri, disuguali, gli divideva in due la faccia. Al contrario del suo compagno, sembrava che non avesse mai visto il sole.«Avremmo potuto viaggiare sul tetto dell'autobus e ci saremmo risparmiati il biglietto...» protestò il più basso scuotendosi i vestiti con rabbia. Ogni colpo sollevava una manciata di polvere che il vento si portava via verso una destinazione ignota.«Però siamo arrivati in tempo» disse il biondo controllando l'orologio. «Era tutto calcolato...»«Sì, lo so, freddamente calcolato» borbottò il più basso, con il tono di chi si è sentito ripetere quella frase fino alla noia. «Esatto, freddamente calcolato...» ribadì il biondo con un mezzo sorriso. «Appena cinque minuti dopo le sei, e quella dev'essere la stazione ferroviaria.»«Un cioccolatino per l'informazione. Andiamo, Haroldo, sto morendo di freddo.»Il più basso si calcò in testa il berretto con la visiera e, sollevando una piccola borsa, cominciò ad allontanarsi con un'andatura impacciata per le gambe intorpidite dallo scomodo viaggio. Ma si fermò subito perché il biondo non lo seguiva. Al contrario, sembrava più immobile che mai e si guardava intorno con aria distratta.«Ehi, si può sapere che aspetti?»«Parla con me, signore?» «E a chi sennò? Ma porca di quella putt... Ah, ho capito, mi sono dimenticato i nomi di battaglia. Non le sembra opportuno che la smettiamo di congelarci le palle ed entriamo in quella maledetta stazione, signor Butch Cassidy?» «Assolutamente, signor... Juan Bautista Bairoletto. Anche se non c'è fretta, il treno passa alle otto di mattina.»

Del catálogo de La Nuova Frontiera. Un adelanto.
http://www.lanuovafrontiera.it

Calorcito en Tenerife


Arona es una ciudad en el sur de Tenerife, Canarias, una hora menos que en el continente español, y diferencias idiomáticas y de costumbres que los hacen más “sudacas” que “gallegos”.
Arona tiene una facultad de Filología que organizó cinco días de taller de escritura de novela negra. (Ya les dije que algo raro está sucediendo).
Arona está como subiendo la cuesta, pero como bajando se llega a su playa, Puerto de Los Cristianos. Allí desembarcan a los negros que llegan en “cayucos” –botes para cincuenta personas- después de 1.500 kilómetros de travesía en mar abierto, seducidos por la luces del centro.
Solo que el centro que ligan, de entrada, es de concentración: un antiguo cuartel militar donde amontonan 10 donde caben 2.
Lindo Tenerife. Contradictorio Tenerife. Un sol de maravilla, hoteles con cinco piscinas, montoneras de bananos madurando en invernaderos, y montoneras de sudamericanos y negros africanos sudando bajo el plástico.
Fuera de eso lo normal: miles de alemanes que desayunan cosas imposibles, caminan como si hubieran nacidos empalados, y se va a dormir a las nueve de la noche.
¡Ah, sí! Me invitaron para dar la charla inaugural a los aprendices de escritores el 12 de mayo. Espero que hayan entendido algo, porque yo cada día estoy menos seguro de saber algo.

viernes, 30 de mayo de 2008

Milán y Leonardo


Y seguimos poniéndonos al día para que los pocos que leen este blog sientan que también mueven el culo por el mundo.
Milán. 7 de mayo. “El día negro” VI Edizione. Factotum: Dante Liano, autor de Guatemala que hay que leer. Lugar: Universidad Católica. Integrantes de la mesa redonda “La pista española”: Juan Aparicio-Belmonte, Carles Quiles, el quía, y los dos Dantes –muy italiano- Dante Liano y Dante Barrientos Tecún, también guatemalteco y profesor en Francia.
Cuando íbamos hacia el gran salón de conferencias, Carles Quiles, novelista, catalán y periodista de policiales, dice:
-Estamos en la Universidad Católica ¿Acá no podemos decir me cago en la hostia, no?
Y tenía razón. En la pared a nuestras espaldas un Cristo crucificado de más de cinco metros velaba como la espada de Damocles. Como compensación el público eran cientos de mujeres no mayores de 25 años. En el estrado, la testosterona a full. De golpe nos volvimos hasta inteligentes.
Pero lo mejor fue al día siguiente. A escasos doscientos metros del hotel tenía Il Cenaculo de Davinci. Sí, “La última cena”.
Pagué los 6,50€ de rigor, y entré con 24 presumibles alemanes a gozar de los 15 minutos de visita.
Algo me quedó claro, más allá de “El Código Davinci”. La pintura es grande en todos los sentidos. Leonardo era un gran narrador, y los agrupamientos revelan discusiones y reclamos varios.
Eso sí, que no me vengan con que quien está a la derecha de Cristo es un apóstol. Es una mina, una mujer de acá al infinito. ¿Qué en total son 12? Y bueno, pongamos que Judas faltó a la cita porque tenía sus negocios. Pero a la derecha del “troesma” hay una mina.¿Qué quiso hacer Leonardo? Es un poco tarde para preguntárselo. Visto lo que he visto, me juego a que pintó el casorio de Cristo, tal vez con María Magdalena, ya que estamos, o alguna prima y, que, para no meterse en líos con la Gran Puta de Babilonia –léase Iglesia Católica- le cambió el título.

miércoles, 28 de mayo de 2008

Todos por el Nóbel





Las Abuelas de Plaza de Mayo han sido propuestas para el Nóbel. Está muy claro que no necesitan ese reconocimiento, que compartirían con el genocida Kissinger, también Nóbel de la Paz. Sabemos que ese premio, como el español "Principe Larguirucho", es pura política comercial, otro poco de mierda al uso.
Pero, las Abuelas, creo que han demostrado siempre que no desperdician ninguna oportunidad que sirva para su lucha por la recuperación de los pibes robados y sus padres desaparecidos. ¿Vamos a ser más papistas que el Papa?
Además, me muero de ganas de verlas ahí, diciendo un par de verdades como los puños de Casius Clay, a una banda de mamarrachos con corbata.
Yo no me privo, desde ahora cacho el bombo y me sumo a todas las listas de firmas que pueda. Acá tienen su oportunidad:
nobelabuelas@gmail.com - incluir DNI.