lunes, 5 de febrero de 2007

Cosas de familia


Ayer Grafolito del Duraznero, que para gusano es bastante anarquista, reptaba babeando sobre las páginas de un diario, mientras se agarraba la panza de pura risa.
Haciéndome el distraído observé que el tipo se revolcaba sobre una foto, en colores, con dos pimpantes señoritas casi desnudas que se acariciaban con naturalidad propia de bailarinas de barra americana.
-¡Pobre mujer, qué desgracia!- dijo, y tuvo otra convulsión de risa.
Aclaro que esas muestras de regocijo en público me ponen nervioso. Sobre todo porque el diario era del bar donde estaba consumiendo mi vermusito, y si pensaban que las babas eran mías mi modesto prestigio de tipo serio se iba al carajo.
Lo cierto es que Grafolito me hizo el típico gesto de la tribuna a los bomberos en los días de calor, y metiendo un dedo en el vermut calmé sus ardores con breve llovizna. Entonces sí pude enterarme de qué se reía.
Resulta que Máxima de Holanda, nacida Máxima Zorreguieta, tiene un prima striptisera, especialista en escenas lésbicas. No me consta, pero eso es lo que decía el diario.
-La prima está como un camión. ¡Pobre mina! -repetía.
Entonces recordé que cuando Máxima -argentina ella- casó con su príncipe, hubo algunos problemitas de protocolo, porque papá Zorreguieta tiene un pasado poco presentable como funcionario de la dictadura de Videla. Y ya se sabe, los dictadores, de cualquier clase, siempre nombran en lo que sea a los amigos. Es una manía que tienen.
Claro, lo que pasó, pasó. Máxima lagrimeó en su boda con “Adios Nonino”, el tango preferido de papá, y don Jorge Zorreguieta se quedó afuera de la fiesta.
-Pobre mina –pensé- ¿Qué culpa tiene el tomate? ¿Por qué los hijos tienen que pagar los platos rotos por los padres? Encima le sale una prima cabaretera. ¡Pobrecita!
Y, en un ataque de liberalismo cuáquero, se lo dije a Grafolito del Duraznero. Que automáticamente dejó de reír y me miró como con bronca y junando de rabo de ojo a un costado.
-¿Sos loco vos, o comiste pintura? A mí me da lástima la morocha. ¿Sabés que cruz tener una prima reina y un tío socio de Videla? ¡Pobre mina… pobrecita, si se le nota en la cara que está acomplejada!
Con un ataque de pánico cerré el diario y nadie escuchó el parlamento de Grafolito. Es que, de pronto, me imaginé en la Legión, condenado a perpetua y pateando arenas del desierto, porque en España no se puede hablar de la monarquía local, y de las otras, por las dudas mejor cuidarse. Además, que quiere que le diga, a mí la morocha prima y sobrina no me parece tan traumada.
El diario con la dupla fiestera no lo conservé, pero en Holanda le dieron tapa a la morocha. ¿Usted la ve muy acomplejada? A mí me parece que Grafolito aprovecha cualquier excusa para subvertir el orden. ¡Qué se puede esperar de un gusano!.

2 comentarios:

Net Calamuchito dijo...

Que hayan puesto “Adiós Nonino” a sonar en la victrola del casorio de Mínima con Guillermo el Tonto, sólo se compara con el afano del cadáver de Evita o el choreo impune de las manos de Perón. Violaciones de ultratumba, necrófagos que la van de príncipes y princesas.

Anónimo dijo...

¿Estamos de la cabeza? Te ha dado un “Yuyu” y renuevas cada día para mi sorpresa. Dale viejo que es bueno.

Tengo metido en la cabeza a un primo de tu amigo Grafolito y me come las pepitas, ideas no me quedan.

A cada familia le sale un garbancito negro. Unos dicen que es ella, la prima; otros que Máxima. Yo no digo nada pero creo que el gusano es la esperanza. Subvertir el orden suele ser lo indicado, así que: Subvirtamos compañero, miremos las revistas y no leamos los comentarios. ¿Tú por qué te compras el Playboy? ¿Por los artículos? ‘amos anda,... Que me importa quién sea la morocha (o sus familias) en el papel “cuches” está rebuena.

Los caudillos nombraron a sus “hereus” y los demás callados. ¿Qué pasa? En todas partes tenemos herencias que duelen,... Familiares que ofenden u ofendidos. No los invitamos en Navidad, ni les llamamos en sus cumpleaños, recíprocamente y etc. Tapamos sus ingerencias que estropean nuestra imagen,... Pero existir existen. Claro. ¿Quién es Videla? ¿El que invento la fregona? Y los monárquicos hispanos, no nos queda otra, callamos por si acaso. Nobleza obliga. Preferimos no imaginarnos a las princesas enseñando sus carnes, sus bustos,... En el Pardo. ¡Qué susto! (número uno en ventas). Así, leeríamos los artículos y no podríamos evitarlo,...

Hay dale!! Cuenta, come... Gusanito cabrito y preclaro. Claro. Una suerte que sea un gusano y nadie sepa que es primo de ese tal Grafolito subversivo del Duraznero amigo tuyo. El mío no tiene nombre, dice que no lo recuerda... masticandome el cráneo.